29.5.13

E! Entertainment busca a la nueva Chica E! México 2013





E! Entertainment está buscando a la nueva Chica E! México 2013, una mujer joven, con talento, estilo y muchísima actitud.

Si tienes entre 18 y 25 años y no conoces el significado de 'pánico escénico', te sabes de memoria la dieta de Jennifer Anniston, el número de veces que Kristen Stewart y Robert Pattinson han cortado y regresado, o la marca del vestido que utilizó Miley Cyrus en la gala del MET, ¡VAS! esta es tu oportunidad de demostrar todas tus habilidades como reportera dentro del ajetreado y glamuroso mundo del showbiz

Las bases son muy sencillas, tienes hasta el 18 de junio para inscribirte en la página de internet www.chicaemexico.com. Simplemente llena el registro con tus datos, sube tu mejor foto y responde a la pregunta: “Siendo Chica E! ¿Qué Red Carpet desearías cubrir, a quién entrevistarías y qué pregunta le harías?". Lo más importante es que tanto tu foto como tus respuestas reflejen tu personalidad.

También estáte pendiente porque en la página web de Chica E! México varias blogueras estaremos dando tips para que puedas sacar lo mejor de ti antes, durante y después del concurso.




20.5.13

Telas brillosas, peluche e imágenes de la virgencita. Hablamos con Sergio Alcalá, el diseñador de moda más kitsch de la Ciudad de México.


Si eres fanático de la moda mexicana seguramente ya sabes quién es Sergio Alcalá. Sus prendas llenas de colores extravagantes, remaches, puntadas, surrealismo y materiales imposibles han hecho de su marca un referente del diseño kitsch en nuestro país.

Recientemente nos dimos cita en su suite/taller/boutique en el Hotel Virreyes, para platicar con él y saber en qué nuevos proyectos anda metido.



Gracias por recibirnos Sergio, cuéntanos ¿cómo empezaste en este rollo de la moda?
Para mi esto de la moda es bien divertido, yo era artista y me metí a moda por coincidencia, me gustó el rollo de las entrevistas, las cámaras, el personaje. Es como un performance, todo el tiempo tienes la máscara del diseñador y te vuelves como un dios para un pueblo pagano. Es como si fueras un luchador o un güey de la tele, entonces dije va, vamos a hacer este performance.

Ya llevas algunos años sin presentarte en plataformas de moda…
La última vez fue en el 2009 o 2010, no recuerdo bien, pero fue la última edición de Fashion Week México. Presenté la colección Street Fashion Emotions y me eché una súper pasarela de 60 cambios.

¿Por qué dejaste de presentarte en las plataformas de moda?
No le veía el caso, en las plataformas de moda sólo un número limitado de personas puede ver el desfile y la cuestión viral que genera es muy reducida, en cambio haciendo un desfile virtual tienes muchísima más difusión. Además se vuelve arte no objetual y se queda ahí para la posteridad del universo o hasta que alguien decida bloquear Youtube o algo.

Tu acercamiento a la moda tiene un enfoque más artístico que funcional…
Si, yo siento que el reto de los diseñadores de moda es vender piezas en serie o hacer cinco mil piezas de cada playera. En mi caso no, yo hago arte y el lenguaje de mi arte es la ropa. Cada una de mis piezas es única.

Uno de tus sellos distintivos al diseñar es la ‘re-alcalinización’ de prendas, un concepto que tú inventaste…
Si, re-alcalanizar es la acción o efecto de vestir con ropa Alcalá, prendas hechas mediante la re utilización de materiales y la desconceptualización de la prenda. No es una intervención, sino crear algo completamente diferente descomponiendo una prenda. Por ejemplo de una camisa hago un vestido o de una chamarra hago un corsé, falda, lo que sea. La ropa deja de ser prenda y vuelve a ser tela.



¿Ahorita estás preparando nueva colección?
Si, la nueva está chida se llama Guaré Punk Prehispanic y es la fusión de lo prehispánico con lo indígena actual y el punk. Va a incluir elementos con material reciclado. Los botones, las placas, los logos, todo es de metal reciclado.

¿Llevas algún proceso creativo a la hora de diseñar?
No voy con la tendencia global, una cosa es ser diseñador de moda y otra es ser Sergio Alcalá diseñador conceptual [risas] la tirada es que yo agarro conceptos o ismos que han pasado a lo largo de la historia. Ya todo existe pero la idea ahora es remasterizarlo, fusionarlo con otras ondas que no tengan nada que ver, hacer algo ecléctico.

¿Quién usa tu ropa?
Es un trip bien raro, un mercado meta muy locohón, definitivamente es para excéntricos.
Tengo muchos productos que son de impulso, todos piezas únicas, como bolsas, monederos, condoneras, gorras, etc. Productos que la gente compra. Ya de repente llevo piezas que son más exóticas como pantalones o corsés y también se venden bien. Una vez llevé a una tienda una gorra que tenia pegado un casette y un trasero de caballo que relinchaba cuando lo apretabas y pues un gringo loco la compró.

¿Te compran más los extranjeros que los mexicanos?
Si, los extranjeros son los más aventados, cuando fui a Las Vegas unos gringos me pidieron que les hiciera su marca y también conocí a unos japoneses que apenas vieron mi ropa ya me querían llevar con ellos.



¿Cómo ves la industria de la moda en México?
Es muy subjetivo, pero yo siento que México está en una evolución en cuanto a la moda, no se puede considerar una capital de la moda pero ya estamos haciendo ruido a nivel mundial. Creo que actualmente hay muchos diseñadores que quieren potencializar los textiles mexicanos o que agarran inspiración de algo mexicano.

Y ¿qué no está tan chido?
No hay unión. Cuando estaba en la cuestión de Fashion Week y todo eso sentía que hacía falta compañerismo, como que cada quien ve por su lado y no hay apoyo, pero bueno, uno busca a sus propios contactos, arma su crew y ya ellos te apoyan.  Yo siempre estuve patrocinado por marcas fuertes entonces eso estaba chido porque hacia lo que quería.

¿Qué es lo que más has disfrutado hasta ahora?
Estos 10 años han estado bien divertidos, he viajado por México, expuse en Düsseldorf, Alemania, en el Fashion Week San Diego, Las Vegas, Río, le hice vestuarios a Telefunka para una presentación con cien mil personas en el Maracaná, he dado conferencias, cursos, clases, la neta ha estado cotorro.

Siento que siempre a lo largo de mi carrera he hecho lo que he querido y ha funcionado, hay gente que me odia y gente que me ama, pero el arte es así, es algo subjetivo, para mí puede ser una porquería algo y para otros puede ser lo más increíble del mundo.

Foto por Pepe Molina


A través de tu estilo has creado diferentes personajes que de vez en vez te poseen ¿qué onda con eso?
Pues uno es Sergio Alcalá, el diseñador. Él es una persona que siempre es positiva, que trae buena onda. Me da mucha risa porque en este personaje de la moda mucha gente ya lo toma como ‘el maestro Alcalá’  y todo ese pedo,  y no es que yo no me la crea pero simplemente hago lo que me gusta y la gente lo reconoce, está chido, pero la neta no soy mamón, me da flojera la pose de ‘a mi no me hables’.

Luego otro personaje y el que más me gusta es Sergio el bailador, el es el ñero clásico, vip, el típico mexicano, valemadrista, chicharachero. Me transformo en él cuando voy de fiesta porque cotorrea y es un pedo de diversión total. Baila, liga morras, se la pasa bien y saluda gente en las fiestas mamalonas de México.

Por último el Fashion Killer es un ser de otra dimensión, un caballo galáctico.
Todo comenzó con una anécdota de hace muchos años, la neta siempre he estado loco y cuando estaba chavo usaba una mascara de burro para ir al antro. Pensaba, si El Santo puede ir al baño, al cine, o al avión con su mascara ¿por qué yo no? Luego en una pasarela me puse la máscara al revés y ya fue como la marca, después lo re diseñamos y le dimos un toque futurista.

Foto por Pepe Molina


Ahorita estás trabajando en un nuevo proyecto, ¿de qué se trata?
Se llama ‘Acción Artística No Convencional’ y es un canal de Youtube con varios programas en donde también se van a presentar las colecciones nuevas.

Sergio Alcalá va a tener su programa enfocado a todas las personas que están en el mundo de la moda pero que nadie entrevista, por ejemplo el güey de backstage, las modelos, estilistas, maquillistas, coordinadores, etc. Toda la banda que trabaja ahí pero que nadie les hace caso.

Otro programa es el de Fashion Killer, el güey que re-alcalaniza personas en la calle y muestra como la gente se puede convertir en un ser Alcalá, un güey lleno de luz y colores.

Sergio el bailador también va a tener su programa en el cual entrevista a gente que trabaja en las calles de México en oficios que no existen en otras partes del mundo, como el machetero del camión, el afilador, los danzantes, etc. La idea es reflejar la idiosincrasia del mexicano.

Se escucha entretenido…
La neta yo no sé si esto va a funcionar pero siempre he dicho que no hay porque tenerle miedo a la vida, si tienes una idea hazla y ya, es como cuando te quieres ligar a una chava, el ‘no’ ya lo tienes, el ‘sí’ está en un 50%.

Pues si, ¿algo más que quieras agregar?
Pues saludos a la banda y que se tomen unos shots de agua.

8.5.13

Ser puberta en el 2000.


Ah, la pubertad! Que etapa tan difícil y divertida, te juras dueño del mundo, eres invencible, nadie te entiende y todo lo sabes. Sin embargo cuando miras hacia atrás te das cuenta de lo pollobobo que realmente eras y lo loser que te veías tratando de hacerte al tolete todo el tiempo...




Para nosotras las mujeres, la pubertad es diferente que para los hombres, porque es la etapa en la que comenzamos a obsesionarnos con el maquillaje, la ropa, nuestro cuerpo, etc. Todo es un universo desconocido de marcas, productos y rituales de belleza que nos acompañan en la transición de dejar de ser niña para comenzar a ser adolescente.

Pensando en eso, y haciendo un recuento de los daños, llegué a la conclusión de que las mujeres como yo que vivimos nuestra pubertad alrededor del año 2000 nos sometimos de manera voluntaria a una serie de procesos  de lo más extraños para poder ‘vernos lindas’; procesos que hoy puedo catalogar como verdaderas barbaries.




Lo primera era el cabello, y en cuanto a peinados hubieron varias tendencias a adoptar. Una era el efecto wet look, o sea, que tu cabello se viera como si acabaras de salir de la regadera. Para este propósito se crearon varios geles especiales que costaban una 'fortuna', mientras que por la módica cantidad de 5 pesos, las mortales como yo comprábamos un paquetito de grenetina (gelatina sin sabor ni color) y comenzábamos todo un ritual para conseguir ese mismo efecto.

Lo primero era poner a hervir agua para después diluir el paquete de grenetina. Ya que tenías la mezcla te llevabas la olla al fregadero de la cocina y con mucho cuidado para no quemarte comenzabas a remojar tus mechones. Después de eso te ponías una toalla en la espalda para no embarrarte y esperabas a que secara. El resultado era impresionante, unos rizos aparentemente mojados pero totalmente secos y tiesos.

Hasta ahí digamos que todo iba bien, el problema llegaba cuando ya plena fiesta te ponías a bailar y sudar y cual cenicienta el encanto se te terminaba y empezabas a sentir cómo una sustancia gelosa se te pegaba en la espalda y los brazos. Desagradable, realmente desagradable.




Luego comenzó la euforia por llevar el pelo planchado, totalmente liso como si te hubiesen pasado una máquina aplanadora encima. Sin embargo las planchas para el cabello eran algo novedoso que apenas se podía encontrar en uno que otro salón, así que  no nos quedaba más que conformarnos con un planchado d.i.y patrocinado por la plancha de ropa de tu casa. ¡OJO! Esto requería destreza y concentración, ya que un movimiento en falso podía hacerte acreedora de una marca roja en la cabeza o la oreja. Para plancharlo primero colocabas una toalla sobre la cama y luego le pedias a alguna amiga que te pasara la plancha en la melena. Inmediatamente veías como empezaba a salir humo y olía a quemado, sin embargo el resultado era bastante bueno -según nosotras- y nos sentíamos como unas campeonas por haber logrado un liss efect totalmente gratis.



Por último para un peinado casual de día, el hit era llevar la tradicional cola de caballo con el pelo relamido, pero cuando digo relamido es RE-LA-MI-DO, porque en oposición a la moda actual que es llevar el cabello suelto y natural, el chiste en esa época era que tu pelo pareciera un casco militar.

El proceso era muy simple, remojabas el cepillo en el gel y comenzabas a jalar hacia atrás cuidando que ningún pelo se saliera de lugar, porque si te quedaban ‘gallos’ olvídalo, era mandatorio comenzar de nuevo.  




Finalmente en cuanto al maquillaje no había mucho que hacer, a los 13 años el kit básico se limitaba a un lipgloss transparente con olor a algodón de azúcar que TODAS compraban en la islita del centro comercial y polvo o base líquida para disimular uno que otro granito. El gran problema fue que nadie nos explicó que existen distintos tonos de base para distintos tonos de piel, así que hoy por hoy veo mis fotos antiguas y todas, desde mi amiga más pálida a la más morena, tenemos una cara tan blanca que parece haber sido poseída por Casper el fantasma.

También surgió la fascinación por el corrector, aquel en color verde o amarillo que te permitía disimular ojeras y puntos rojos, pero honestamente creo que nunca entendimos bien cómo aplicarlo, ¿se usaba antes de la base? ¿después? ¿el verde es para lo rojo, el amarillo para las ojeras, o es al revés? Ustedes imagínense lo difícil que era eso, porque en ese entonces no teníamos la facilidad de entrar a google y hacer ese tipo de preguntas tan trascendentales o ver tutoriales en youtube que nos ahorraran la vergüenza de aparecer en la fiesta de sotanito con la cara de Hulk.




Ah, es que de veras les digo que la pubertad; hermosa, rebelde, confusa pubertad.

Si en este punto del artículo te descubres a ti misma con una sonrisa en el rostro, ¡felicidades! seguramente fuiste una puberta del 2000, te reto a desenterrar tus fotos y reírte de las ocurrencias del pasado.

¿Recuerdas algún otro ritual absurdo de belleza? Cuéntamelo en la sección de comentarios.

:)


*Texto publicado en revista Pashá.