18.3.14


NOS MUDAMOS A WWW.MALVESTIDA.COM



25.2.14

Blogueras en evolución

Hace poco una amiga me dijo que quería abrir un blog, pero que no tenía idea por dónde comenzar o hacia dónde llevarlo, entonces le dije que el primer, segundo y tercer paso para tener un blog es crearlo... y punto.
Un blog conlleva tiempo y dedicación, es un proceso de aprendizaje empírico y experimentación constante en el que vas encontrando tu propia voz y estilo. Así que no tienes que preocuparte por saberlo todo en un inicio.


En la mayoría de los casos las cosas no se dan de la noche a la mañana, no existe –hasta ahora- una escuela de bloggers en dónde te den la fórmula mágica, pero creo que esa misma esencia espontánea es la que hace que los blogs tengan un toque personal. No es algo prefabricado, es algo que se trabaja día a día, posteo a posteo.
De Susie Bubble a Andy Torres, todas las blogueras de estilo personal pasaron por un proceso de prueba y error. Si comparamos sus primeros posts (ahí por el 2008 cuando estalló la blogósfera fashionista) con los últimos, encontraremos una diferencia abismal, ABISMAL les digo, no sólo en las marcas que utilizan (bye bye Forever21, hola Givenchy), sino en la manera de combinar las prendas; en la calidad de las fotografías, que ahora tienen una mejor composición; y en las poses, que dejaron de ser las típicas de modelo de catálogo y se convirtieron en propuestas mucho más editoriales.

Si no me crees, checa el antes y después de estas blogueras...
Denni Elias, de Chicmuse

Andy Torres, de Style Scrapbook

Chiara Ferragni, de The Blonde Salad

Susie Lau, de Style Bubble

Rumi Neely, de Fashiontoast

Gaby, de Moda Capital

Adriana, de Fake Leather


En el caso de un blog como Malvestida, que no es sobre estilo personal, sino artículos, ideas, reseñas, etc… Revisando mis primeros posteos encuentro muchas faltas de ortografía y redacción, sin embargo todo ha sido parte de ese proceso de aprendizaje que no termina.
Al final del día lo más importante es que los años no pasen en vano, sino que el tiempo sirva para encontrar un estilo característico capaz de expresar -ya sea con letras o a través de la ropa- el mensaje que quieres transmitir.